miércoles, 18 de noviembre de 2009

Te quiero


En la columna vertebral del jorobado.
En la tristeza que hay después del aguacero.
En el cansancio de cruzar un sueño a nado.
En el silencio de mi corazón: te quiero.

En la tibieza que dejaste entre mis brazos.
En tu costumbre de querer de cuerpo entero.
En el mutismo de un latido hecho pedazos
por este puño de mi corazón: te quiero.

En la dolencia del que sabe que es llorado.
En el dolor de quien se sabe pasajero.
En la impureza de un recuerdo adulterado
por la memoria de mi corazón: te quiero.

En este cuerpo que yo soy -donde estoy preso-.
En tu retrato en la pared -donde me hiero-.
En la inyección, que era la muerte y era el beso.
En la tristeza de mi corazón: te quiero.

,..

Miedo, desgraciado miedo, miedo insolente, miedo tranquilo, miedo inteligente, miedo estúpido ¿Porque dueles?

Estos ultimos dias te he hablado por telefono porque te extraño, porque es necesidad la que siento de saber de ti, de que haras, de si pensaras en mi... Contestas digo bueno, me dices mande, o qué, y yo en silencio pienso cuanto me encantaria que preguntaras mejor como estoy, si me fue bien en el dia o que bromees diciendo que porque pensaba en ti fue la razon de llamarte pero he de conformarme con las palabras torpes y vanas que ambos mencionamos y asi pasan los minutos y en ninguno te digo porque te llamo, en ninguno te digo que te siento frio, que estas lejos por temor a saber que sucede algo malo, por miedo, un maldito miedo de escuchar cosas que no hubiera querido escuchar porque imaginaba que todo estaba bien, por miedo a saber que aunque he dado lo mejor de mi en cada dia quizas no ha sido lo suficiente. Es miedo y duele y yo no sabía, porque no lo habia sentido nunca.

Te extraño...

Anónimo



A diario viene
el recuerdo de tu voz
sin ser llamado.